¿Con periodontitis se puede hacer ortodoncia? Te lo explicamos con un caso real

Clínicas Den - ¿Con periodontitis se puede hacer ortodoncia? Te lo explicamos con un caso real

Tienes los dientes un poco torcidos, con espacios o montados, y te gustaría corregirlos. El problema es que también tienes periodontitis, una afección de las encías que se va comiendo el hueso que sujeta los dientes. Y ahí llega la duda: ¿no será peor el remedio que la enfermedad?

Es una preocupación lógica. Si la periodontitis ya está debilitando el soporte de tus dientes, mover esos dientes con un aparato puede parecer una mala idea. Sin embargo, es al contrario. Con periodontitis se puede hacer ortodoncia y, de hecho, en determinados casos, es recomendable.

En este artículo te contamos cuándo es posible, en qué orden hay que hacer las cosas y qué ganas al combinar los dos tratamientos.

Te mostraremos también el caso real de una paciente que llegó con la boca muy afectada y salió con una sonrisa sana, bien alineada y mordida perfecta.  

¿Puedes llevar ortodoncia con periodontitis?


Sí, pero no de cualquier manera y, sobre todo, no en cualquier momento. Estos casos requieren más planificación que una ortodoncia convencional.

La periodontitis es una enfermedad que daña los tejidos que sujetan los dientes, entre ellos la encía, el ligamento periodontal y el hueso. Por este motivo, no se puede iniciar un tratamiento ortodóncico mientras exista inflamación activa.

Primero hay que controlar la enfermedad, porque mover los dientes mientras existe inflamación activa puede agravar el daño de los tejidos que los sostienen y favorecer una mayor pérdida de hueso.

Una vez se comprueba que la enfermedad está estabilizada, y solo entonces, se puede empezar con la ortodoncia.

La evidencia científica respalda este enfoque.

La guía de práctica clínica europea para la piorrea avanzada, elaborada por la Federación Europea de Periodoncia y adaptada en España por SEPA, incluye la ortodoncia como una pieza clave del tratamiento en pacientes que han superado la fase activa de la enfermedad.

La razón es que, al corregir la mordida (oclusión) y eliminar los apiñamientos, el cepillado y la higiene diaria se vuelven mucho más sencillos y eficaces.

Caso de ortodoncia en una paciente con periodontitis tratada


A nuestra clínica en Barcelona acudió una mujer con enfermedad periodontal y maloclusión.

Antes de iniciar la ortodoncia, fue necesario tratar la periodontitis.

Fase 1: tratamiento de la enfermedad periodontal

La paciente tenía piorrea con pérdida de soporte de hueso en toda la boca, aunque más marcado en el sector anteroinferior (parte delantera de la arcada inferior).

Como consecuencia de esta falta de hueso, los dientes habían perdido su anclaje natural y se habían desplazado, dejando espacios irregulares y una sonrisa desorganizada.

Pero el impacto iba mucho más allá de lo físico, ya que el complejo estético que sentía era tan limitante que había llegado al punto de evitar enseñar los dientes incluso al hablar.

boca con enfermedad periodontal

Por tanto, lo primero que hicimos fue tratar la enfermedad periodontal.

Se realizó un curetaje dental para sanear las encías, eliminar el sarro solidificado y detener el avance de la enfermedad. Una vez estabilizada la periodontitis, y no antes, se dio luz verde a la siguiente fase.

Fase 2: ortodoncia inferior

Una vez recuperada la salud del periodonto, se inició la fase ortodóncica para distribuir los espacios inferiores y dar estabilidad a la mordida.

En la imagen se observa aparatología fija en la arcada inferior.

El objetivo era corregir la posición dental de forma progresiva y, siempre, bajo control periodontal.

Cuando existe pérdida de soporte, las fuerzas deben adaptarse. Un diente con menos hueso alrededor no responde igual que otro con todo su soporte intacto.

Por eso, cada movimiento se planifica con cuidado. Las revisiones permiten comprobar cómo responden las encías y ajustar el tratamiento cuando hace falta.

Para resolver un caso así de complejo se requiere un trabajo conjunto y muy coordinado entre el periodoncista y el ortodoncista.

Boca tras frenar una enfermedad periodontal y un tratamiento de ortodoncia inferior

Fase 3: postperiodoncia y ortodoncia

Después del tratamiento periodontal y la ortodoncia, los dientes presentan una posición más ordenada.

El objetivo es conseguir una mordida funcional, repartir mejor las fuerzas y crear una base adecuada para la fase restauradora.

Al terminar la fase de ortodoncia, a veces es necesario un último paso quirúrgico.

Puede tratarse de pequeños injertos gingivales para cubrir zonas donde la encía se ha retraído o de un procedimiento llamado alargamiento coronario. El objetivo de estos tratamientos es conseguir que la línea de tus encías se vea simétrica y el resultado final sea impecable.

post periodoncia y ortodoncia

Fase 4: carillas y reconstrucciones estéticas

Una vez corregida la posición de los dientes, se completó el tratamiento con carillas y reconstrucciones dentales.

La ortodoncia preparó el terreno. Después, la fase restauradora se encargó de trabajar la forma, las proporciones y el aspecto final de la sonrisa.

Y es que los dientes no solo se veían oscurecidos, también habían perdido su forma natural.

Se colocaron carillas dentales para devolverles color, forma y armonía, de modo que el resultado final fuera una boca armónica y funcional.

Carillas y reconstrucciones estéticas

El antes y el después

Basta con ver la comparación del antes y el después para entender el cambio.

Hemos abordado el caso trabajando en tres frentes: la salud de sus encías, la posición de los dientes y el aspecto estético.

Cada fase del tratamiento ha cumplido una función muy concreta y preparaba el terreno para la siguiente.

La paciente ahora disfruta de una boca sana, una mordida funcional y, sobre todo, hablar y sonreír sin tener que esconderse.

Antes y después de una boca con periodontitis y tratamiento de ortodoncia

¿Qué beneficios aporta la ortodoncia después de tratar la periodontitis?


Ya has visto que la ortodoncia es el complemento perfecto para personas con enfermedades periodontales ocasionadas por maloclusión dental.

Y es beneficioso por varias razones.

Corrige el desplazamiento de los dientes

La pérdida de soporte puede hacer que algunas piezas cambien de posición, se inclinen o se separen.

La ortodoncia permite recolocarlas dentro de los límites que admite el periodonto de cada persona.

Reduce espacios y desalineaciones

Los huecos que aparecen por la migración dental pueden afectar a la estética y a la mordida.

Cerrar o redistribuir esos espacios ayuda a crear una arcada más equilibrada. En algunos casos, también prepara la boca para futuras reconstrucciones, carillas o prótesis.

Mejora la función de la mordida

Cuando tus dientes no encajan bien, la fuerza que haces al masticar no se reparte por igual.

Esto provoca que zonas muy concretas del hueso y de la encía acaben soportando una presión excesiva constante.

Al corregir tu mordida, se logra equilibrar esa balanza para que las cargas masticatorias se distribuyan de manera uniforme.

Así evitamos que algunos dientes soporten más carga de la debida y favorecemos una mordida más estable. El control de la periodontitis seguirá dependiendo del mantenimiento periodontal y de una buena higiene.

Facilita la fase restauradora

A veces, la ortodoncia es el paso previo a un tratamiento estético.

El motivo es que si primero colocamos tus dientes en su posición ideal, el terreno queda preparado.

Hacerlo así nos da una gran ventaja funcional porque nos permite realizar reconstrucciones mucho más conservadoras (tocando lo mínimo posible tu diente sano) y ajustar las proporciones al milímetro para que el resultado final sea natural.

Ayuda a recuperar la armonía de la sonrisa

La piorrea puede producir espacios, inclinaciones y cambios visibles en la posición dental.

Corregirlos mejora la estética, y con ello la autoestima y seguridad con la que una persona habla, sonríe o se relaciona.

Favorece la higiene después del tratamiento

Cuando los dientes están bien alineados, limpiarlos es mucho más fácil.

Desaparecen esos rincones imposibles donde se acumula la placa y donde el cepillo no llega.

Menos placa significa menos inflamación y menos riesgo de que la periodontitis vuelva a activarse. La ortodoncia se convierte así en una herramienta de prevención.

¿Qué molestias puedes notar al empezar la ortodoncia?

Durante el tratamiento ortodóncico es normal sentir ciertas molestias, algo de sensibilidad o dificultad para masticar los primeros días después de cada ajuste.

También puedes notar los dientes algo más móviles mientras se reposicionan. Es temporal.

Tu boca se va adaptando y esas sensaciones desaparecen a medida que los dientes encuentran su nueva posición.

Tu ortodoncista irá ajustando y controlando las fuerzas para que el proceso sea lo más llevadero posible.

¿Y después? La fase de retención

Cuando los dientes terminan de moverse, tienen memoria y tienden a querer volver a su sitio de siempre. Por eso, al acabar la ortodoncia colocamos un sistema de contención: los retenedores. Su única función es mantener cada pieza anclada en su nueva posición.

En una boca que ha tenido periodontitis, este paso es todavía más importante.

Como el nivel de soporte de hueso es menor por culpa de la enfermedad previa, los dientes son mucho más propensos a desplazarse otra vez. Por este motivo, la fase de retención suele ser más prolongada y, en la inmensa mayoría de los casos, permanente.

Lo habitual es combinar un retenedor fijo, un alambre finísimo pegado por detrás de los dientes que no se ve, con una férula removible para usar por la noche.

No hay que verlo como una atadura. Es lo que protege todo el trabajo anterior y ayuda a que tus encías se mantengan estables con el paso del tiempo.

A su vez, esta fase va siempre de la mano del mantenimiento periodontal.

De nada sirve tener los dientes perfectamente alineados si la infección vuelve a activarse.

Las revisiones periódicas con el periodoncista son imprescindibles para limpiar el sarro profundo al que no llegas con el cepillo, controlar el estado de las encías y asegurar que el hueso que soporta tus dientes se mantenga estable y sano con el paso de los años.

Preguntas frecuentes


¿Cómo afecta la ortodoncia a la periodontitis?

Si la periodontitis está activa, mover los dientes empeora la pérdida de hueso. Si está tratada y estable, el efecto se invierte. La ortodoncia ayuda a mantener las encías sanas porque facilita la higiene y equilibra la mordida. Todo depende de tratar la infección primero.

¿En qué casos no se puede poner ortodoncia?

Cuando la periodontitis sigue activa y sin controlar, hay que esperar. Tampoco es viable si queda muy poco hueso de soporte alrededor de las raíces, porque los dientes no aguantarían el movimiento con garantías. Por eso hacemos siempre un estudio previo con radiografía 3D antes de decidir.

¿Es mejor llevar brackets o alineadores con periodontitis?

Los dos sirven.

Los alineadores invisibles tienen una ventaja porque, al ser removibles, te los quitas para cepillarte y mantienes una higiene impecable, algo muy valioso cuando has tenido periodontitis.

Los brackets también funcionan bien y a veces permiten movimientos más precisos, pero la higiene es más complicada. La elección depende de tu caso concreto, y la valora tu especialista contigo.

¿La ortodoncia con periodontitis dura más tiempo?

Suele ir a un ritmo más pausado. Como aplicamos fuerzas suaves y controladas para proteger el soporte, los movimientos se hacen poco a poco.

¿Necesito a más de un especialista?

Sí, aquí el periodoncista y el ortodoncista trabajan codo con codo. El periodoncista controla la enfermedad, el ortodoncista mueve los dientes y, si hace falta, otro profesional se encarga de la parte estética. En Clínicas Den, nuestro equipo trabaja coordinado bajo un mismo plan.

Conclusión

Con periodontitis se puede hacer ortodoncia, siempre que la enfermedad esté tratada y bajo control.

Cuando se hace en el orden correcto y con las fuerzas adecuadas, la ortodoncia no solo mejora tu sonrisa, también ayuda a que la periodontitis no vuelva.

Si tienes las encías delicadas y sueñas con corregir tus dientes, no lo descartes sin preguntar. Cada boca es distinta y la única forma de saber qué es posible en la tuya es con un diagnóstico profesional.

Pídenos una valoración sin compromiso y te diremos cuál es el mejor tratamiento para tu caso.

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Dr. Pablo Rial Serodio

El doctor Pablo Rial (n.º de colegiado 1907), es el Director Médico de Clínica Dental Den en Barcelona y de COI Clínica Dental Granollers. El doctor Pablo Rial Serodio cuenta con más de 30 años de experiencia, es miembro de la Sociedad Española de Ortodoncia y se ha especializado en Rehabilitación Oral e implantología Dental. Es diplomado en Oclusión Funcional por la Fundación Roth – Williams International y diplomado en Ortodoncia por la Fundación Internacional Gnathos. Además, posee un Postgrado en Bioestética por el Orthognathic Bioesthetic Institute, un título superior para dirigir instalaciones de Radiodiagnóstico (UTPR) y un Máster en Dirección de Servicios Integrados de Salud por ESADE Business School.

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